Turismo

Misnebalam, pueblo fantasma de Yucatán

 Misnebalam es un lugar que poco a poco va ganando fama entre los yucatecos y  turistas que visitan Yucatán. Este “Pueblo Fantasma” es frecuentando por algunos visitantes de día y por algunos otros valientes de noche. Lugar que guarda misterios, y que a pesar de haber sido víctima de la delincuencia, el robo y la destrucción, aún conserva esa aura de terror de las leyendas que se han creado a su alrededor. El Equipo de Shark Canal visitó este poblado de Yucatán (obviamente de día y acompañados por algunos amigos).

71

 Misnebalam, nombre oficial de este poblado, deriva de las palabras mayas Misné que significa cola de gatos, y Balam que significa jaguar. Pertenece al Municipio de Progreso y aunque no hay mucho consenso con algunos de sus datos, para acceder a este poblado se debe de tomar una desviación metros adelante del kilómetro 21 de la carretera MéridaProgreso https://goo.gl/RbyKtG

 Según datos del INEGI y de algunos de los pobladores de los lugares cercanos, su abandono total se llevó acabo entre el año 2000 y el 2005, llegando a tener alrededor de 168 habitantes en el año de 1910, el cual fue de mayor esplendor.

 El primer relato que gira alrededor de este poblado es acerca del intento de asesinato que sufrió su propietario:

“En la Biblioteca Yucatanense puede encontrarse una publicación de 1927 con el título de Constancias Judiciales del atentado criminal cometido en la persona del Ingeniero Don Fidencio G. Márquez, el 22 de octubre de 1921 en el camino que conduce de la Estación de San Ignacio a la Hacienda Misnebalam. Fidencio G. Márquez era el propietario de la finca Misnebalam, una próspera hacienda de entre muchas otras que protagonizaron el clímax económico que experimentó la Península de Yucatán durante el Porfiriato.

 Un día, cuando Márquez que iba con su hijo Fidencio y uno de sus trabajadores, recorría el camino blanco -o sac-beh en maya- que lo llevaba de San Ignacio a su finca, a mitad del recorrido fue sorprendido por unos individuos. Luego de atacar y herir gravemente a Márquez los sujetos desaparecieron. Sus dos acompañantes salieron ilesos y a pesar de la lejanía en la que se encontraban pudieron llevarlo de regreso a Mérida aún con vida.

 Quien había planeado su muerte era Manuel Ríos, para ello contrató a Juan Antuna, este reclutó a su hijo Vicente y a otro sujeto llamado Juan Piña. La suerte de Manuel Ríos cambió para mal cuando no quiso, o no pudo pagar los dos mil pesos acordados a Antuna, y solamente le hizo dos pagos de 800 pesos. La furia de Antuna lo llevó planear el asesinato de Ríos, quien tuvo que esconderse al enterarse de la amenaza.

 Los largos días de espera y miedo que pasó Ríos, terminaron cuando Antuna murió en El Centenario por causas desconocidas. En el texto de 28 páginas en el que declaran tanto involucrados como testigos, nadie pudo aclarar las causas de la muerte de Juan Antuna.»

54

Casco de la Hacienda

 Sin embargo se dice que la causa de que la gente abandonara este lugar, se debe al espíritu de “Juliancito”, niño que era hijo de unos trabajadores y que se suicidó colgándose de un árbol cuando el lugar era una hacienda henequenera, esto debido a que fue víctima de una violación. A partir de su muerte se dice que su fantasma ronda por el lugar causando el espanto a todo aquel que lo ve. También se habla del fantasma de un monje que ronda por la Iglesia del lugar.

2

Iglesia de Misnebalam

 Este lugar tiene bastantes anécdotas acerca de espantos y aparecidos. Del esplendor que una vez vivió, la Hacienda cuenta con un gran jardín con mesas y una piscina gigante, primero como centro productivo de mercancía en Henequén y posteriormente como lugar recreativo, actualmente se encuentra en un relativo abandono. Muchas de sus estructuras se han caído, maquinarias, cablería y metal han sido sustraídos de sus edificios por ladrones, graffitis abundan en sus paredes, y donde el hombre no ha echado mano, ha sido la naturaleza la encargada de apoderarse de su entorno.

3

 Se dice que actualmente sus dueños son Paulino Romero Conde y José Pacheco, y aunque no tiene habitantes en sí, cuenta con visitantes regulares como algunos jugadores de gotcha o airsoft, personas que desean conocer el lugar, algunas otras que van de noche para experimentar situaciones de misterio y terror, y también por personas de los poblados cercanos, quienes se han ido encargando poco a poco de cuidar el lugar. Evitando mayor saqueo o destrucción, así como podando las hierbas del lugar.

63

Pequeña gruta en una de las casas abandonadas

 Sin duda, Misnebalam es un sitio que merece ser visitado, lugar que permanece en su propio tiempo, rodeado de una modernidad y urbanización que durante años había ignorado su existencia. Probablemente, al ritmo que crece la Ciudad y el Estado, pronto sea engullido por y convertido en una Privada, Fraccionamiento, Negocio, o Bodegas. Y aunque se dice que se encuentra entre planes su acondicionamiento como sitio turístico, poco a sido el avance para preservar este lugar que actualmente es emblemático en la atmósfera de leyendas urbanas y de terror de Yucatán.

Fotografías: La chica tiburón.

Infografía Misnebalam2.png

Antgirl, en colaboración con Sharkgirl

dementor2