Relatos

Capítulo 3. Alquimia

 Luna lloró bastante la muerte del gato, algo raro, no la supuse apegada a ellos ya que ninguno tenía nombre. Los otros dos gatos salieron huyendo, y muy posiblemente nunca regresarían, no sabré si sus cerebros alcanzaron a comprender todo el suceso, ya que al mío le costó algo de tiempo entender que el gato simplemente explotó, del desdichado animal no quedó más que un gran charco de sangre en el suelo y pequeños pedazos de carne rosada. Probablemente los otros gatos regresarían tarde o temprano por la comida y tal vez ni siquiera recordarían a su camarada ausente.

 Mientras Luna limpiaba los restos sollozando, quise examinar a la cosa que mi cuerpo había… ¿proyectado?, ¿expulsado?, ¿qué termino seria correcto usar para explicar la forma en que apareció?, el ser parecía no tener garras, patas, o algún apéndice o extremidad similar, era una bola de pelo color canela con 2 grandes ojos negros; de tener una altura de medio metro en el momento de aparecer se  encogió hasta caber en mi mano. Aquella bola de pelos no se había movido o emitido sonido alguno, parecía no darse cuenta de la situación ni mucho menos que por ratos Luna se volvía y le dirigía una fría y asesina mirada.

 La cosa peluda me miró fijamente, y mientras le sostenía la mirada abrió su boca revelando una hilera de dientes parecida a la de un tiburón, eran puntiagudos y con forma de flecha, algunos estaban unos sobre otros, pero más al interior de su boca contaba con otra hilera de dientes. Mientras estas imágenes rondaban mi cabeza, vino a mi mente un solo pensamiento en forma de palabra, «Boros», sin saber mucho lo que hacía pronuncié esa palabra – ¿Boros? – el ser peludo cerró su boca, y en sus labios se dibujó lo que se podía catalogar como una sonrisa, lo que tomé como una muestra de afirmación.

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 – Así que supongo que tu nombre es Boros – El ser simplemente se conformó con sacar su lengua; pensé que debía de tener el mismo nivel de inteligencia que un perro; respecto a la manera en que su nombre llegó a mi mente creí que existía alguna especie de vínculo telepático, pero al no recibir más palabras lo descarté por completo. Mi subconsciente había proyectado a aquel ser y también le había proporcionado un nombre.

 – Como te dije antes, tal parece que esa cosa es tu habilidad, o al menos se expresa a través de él, así como yo requiero de ciertos objetos para poder usar mis poderes, creo que tú necesitas a eso – Dijo Luna mientras se acercaba a mi lado y observaba a Boros.

 – Su nombre es Boros – respondí.

 – ¿A qué te refieres con que su nombre es Boros? ¿Así lo has bautizado? – 

 – No Luna, de alguna manera su nombre vino súbitamente a mi cabeza – Luna se me quedó mirando como asimilando las palabras que acababa de decir.

 – Lo que sea, debemos de conocer en qué consiste tu habilidad, la pistola estaba descompuesta y ni siquiera estaba cargada, de alguna manera al tragársela «Boros», la reparó pero también cambió su mecanismo por completo. La he examinado pero poco entiendo de su mecanismo actual, el cargador se ha llenado de balas, aunque dado que el arma aún conserva todos sus proyectiles, diría que no son balas ordinarias lo que dispara está arma y ni siquiera parece funcionar con pólvora – Había olvidado por completo el asunto del arma debido a la sorpresa de la explosión del gato y por la curiosidad acerca de lo que era Boros.

 – ¿Qué haces con un arma Luna? – Ante mi pregunta Luna se sobresaltó, creo que no esperaba que mi respuesta ante lo que había recién planteado fuera esa, pero desde antes de entrar a su hogar tenía la curiosidad de saber más acerca de ella, y ver las condiciones en las que vivía no hizo sino despertar más preguntas en mi interior.

 Luna se sentó en el suelo cerca de sus cosas mientras me miraba a mí y poco después a Boros, como buscando las palabras para comenzar. – Bueno, hace poco te he dicho que un día me desperté en el jardín de esta casa, en concreto eso sucedió hace poco más de un año. Cuando desperté en este lugar no tenía ningún recuerdo anterior sobre mi vida, ni siquiera recuerdo mi apellido. Mi nombre lo obtuve de la correa de la cámara profesional que tengo, o al menos supongo que es mi nombre. Solamente tenía las cosas que actualmente puedes ver que poseo, arma incluida. Necesitaba comida, no tenía dinero entre mis pertenencias y obviamente tampoco recordaba si tenía algún trabajo, así que una de mis primeras acciones fue usar el arma para asaltar, en específico asalté 3 veces, el arma nunca estuvo cargada y solamente la segunda vez estuve en aprietos. El cajero se resistió, pero ahí me di cuenta que poseía conocimientos de artes marciales, posiblemente kick boxing. También poseo conocimientos de diseño, fotografía y edición de fotos o vídeo aunque no sé de donde los adquirí o que grado de estudios tengo, aunque fue difícil conseguir trabajo enseguida, después del tercer asalto encontré uno y me he dedicado a ello desde entonces. Mi habilidad la obtuve hace poco menos de 3 meses, y mi cámara profesional lleva descompuesta una semana. ¿Satisfecha? – Momentáneamente lo estaba, pero aún así quería conocer más de Luna, ¿ella tenía alguna idea de por qué poseíamos estás habilidades? ¿Qué era ese presentimiento de peligro que tenía?.

 Eran tantos los pensamientos que inundaban mi cabeza, tantos hechos en tan poco tiempo, que creí que llegaría a vomitar o desmayarme. Sin embargo, todo lo que había vivido desde el primer momento en que conocí a Luna, me preparó de alguna forma para todo lo que sucedía, y entonces pensé que a lo mejor mi mente se preparaba para cosas mucho peores por venir.

 – ¿Recuerdas algo ahora Ibis? – decir que la pregunta de Luna casi me tumba es poco, mi mente apenas había alcanzado un balance con toda la nueva información y esta pregunta estuvo a punto de sacarme de aquel balance.

 – ¿De qué hablas? – ya no pensaba, mi mente estaba en blanco, como preparándose para las palabras que saldrían de la boca de Luna, pero antes de comenzar a hablar me mostró unas palabras escritas en su muñeca izquierda, «Mnemea», – Pues es que poco después de obtener mi habilidad, súbitamente viniste a mi mente, te recordé, no sé si anteriormente habíamos sido amigas, desconocidas o enemigas pero tu imagen y nombre aparecieron en mi cabeza, sabía que tenía que encontrarte y protegerte. Porqué algo o alguien te quiere eliminar de este mundo y nosotras sabemos de qué se trata, pero lo hemos olvidado – .

Continúa en el siguiente capítulo

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Relato creado por Sharkgirl para Shark Canal

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