Historias del Más Allá

La experiencia del Padre Litvinov

 En «órbitas de lo desconocido», de John Macklin, el autor relata el caso de un tal padre Litvinov, que poco antes de la medianoche de un día de 1933, abrió la puerta de la iglesia para dejar entrar a un joven que mostraba en su rostro una terrible expresión de horror.

 Cuando el sacerdote hubo conseguido calmar la histeria del muchacho, oyó la más extraña de las historias.

 El joven dijo llamarse «Dimitri Girshkov», y afirmó que aquel mismo día debía de haberse casado.

 Camino de la iglesia, se detuvo en el cementerio para ver la tumba de un amigo de la niñez. Mientras se hallaba allí en muda contemplación, le sobresaltó ver la imagen de su amigo, muerto hacía más de un año. Lo siguiente que advirtió era que se había hecho de noche, y al regresar al poblado se asustó al comprobar que casi todo había cambiado en la pequeña población de Siberia.

 Dimitri salió corriendo de la iglesia, gritando angustiado que debía encontrar a sus familiares, a sus amigos, a su prometida.

 El padre Litvinov divisó en aquellos instantes una luz extraña y una neblina grisácea. Luego, en una fracción de segundo, el joven tan raramente ataviado se desvaneció.

 Sumamente intrigado por una experiencia tan misteriosa, el sacerdote revisó los antiguos archivos parroquiales, y en ellos descubrió que otros dos curas y un maestro de escuela ya habían visto al joven que surgía del pasado (o que entraba en el futuro, según como se mire), cosa que había efectuado esas otras veces en los dos últimos siglos. Al final descubrió el nombre de Dimitri Girshkov con la historia del joven que había visitado la tumba de un amigo el día de su casamiento, en 1748, y había desaparecido repentinamente… en las profundidades del misterio…

Tomado de la extinta web Editorial Bitácora, Historias del Más Allá.