Relatos

Capítulo 6. Huracán categoría 1

The Wolf

 – ¡Bienvenidas Luna e Ibis, me alegro de verlas, y en particular me emociona por fin conocerte Ibis! – pensar que la protagonista de la noche estaba esperándonos en la entrada me hizo sentir sumamente importante. La sonrisa de su saludo parecía sincera y amena, sin un rastro de preocupación por el gran evento que estaba organizando, e irradiaba plena confianza en que todo se desarrollaría como lo tenía planeado. – Ibis, espero que no te moleste que acapare a Luna toda la noche, pero quiero que mi hermosa modelo luzca espectacular en las fotos y solo Luna sabe cómo sacar el lado más bello de Eibbed, ¿verdad cariño? – la pregunta al parecer iba dirigida tanto a Luna como a Eibbed ya que ambas rieron, – No te preocupes, al contrario, quisiera agradecerte por permitirme estar aquí hoy – dijo Luna, poca atención presté a su charla, me sentía soñada, como ví que en realidad la plática no se dirigía a mí en particular me permití apreciar que la Hacienda estaba bellamente decorada con un aire de realeza y un toque de naturaleza y flores, el tema parecía ser los relatos élficos al estilo J.R.R Tolkien.

 – Permítanme darles un pequeño recorrido, pero antes tengo que despedirme de mi bella modelo – debo de ser honesta, soy algo tímida y no pude evitar poner una expresión de sorpresa al beso de Ampelis y Eibbed, – tranquila Ibis, no me atrevería a besarte a menos que quisiera que Luna se moleste conmigo – dicho esto sentí vergüenza de mi misma y más cuando Ampelis le guiñó a Luna y ella se sonrojó.

 La primera parte de la Hacienda parecía estar dividida en varios Lounge temáticos, había muchas cosas para que la gente se divirtiera, por ejemplo habían puesto hamacas, una sección con fuentes bailarinas que salían del piso, videojuegos, un billar, una pequeña pista de boliche, columpios e incluso una piscina con pelotas y brincolines, que a pesar de parecer romper con el tema serio de una pasarela, encajaba bien con el entorno, todo estaba diseñado para formar parte del entretenimiento de la gente.

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 En la parte trasera de este primer sector se encontraba el área de los restaurantes y food trucks, los cuales se habían vuelto populares en la Ciudad, varias personas ya se encontraban cenando, también había pequeños bares repartidos por esta primera sección, cada uno con diferentes temas y bebidas.

 En la segunda sección de la Hacienda se realizaría el desfile de modas, la pasarela estaba ubicada hasta la parte posterior de esta área, debido a que una pequeña construcción de metal se encontraba en la parte frontal, el área VIP estaba instalada en el segundo piso de esta sección y contaba con pantallas gigantes para apreciar a las modelos y los diseños  que llevarían sin perder ningún detalle. Luna me comentó que en el pequeño edificio frontal se habían instalado cámaras y filmadoras, además de que drones de última generación estarían grabando el evento.

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 Ampelis y yo pasamos a tomar asiento en la sección VIP mientras Luna estaría en la pasarela para fotografiar a las modelos. – Sabes, Luna es una chica con un algo muy especial, no sabría explicar qué, pero al verte debo decir que tú me intrigas más Ibis. – Ampelis me había sujetado de la barbilla por sorpresa, debo de decir que me asustó un poco, me apretaba las mejillas mientras me miraba fijamente, volteó mi rostro de derecha a izquierda hasta finalmente soltarme.

 – ¿Te gusta Luna? – la pregunta me sorprendió y me dejó sin aliento, – ¿disculpa? – respondí, como si no la hubiera escuchado y deseaba que no repitiera su pregunta, – sé que ella te buscaba desesperadamente, no creas que ese deseo de protegerte es sólo por amistad o lealtad – me sorprendió lo mucho que Ampelis sabía de Luna, ¿ella misma le había contado todo esto? sabía que habían charlado pero no creí que Luna le hubiera contado tanto, y aunque no era consciente le respondí, – es difícil de explicar lo que siento por Luna, me alegra haberla conocido y sé que en el poco tiempo que llevamos juntas nos hemos vuelto unidas, pero tener ese tipo de sentimientos hacia ella me hace sentir extraña – ¿acaso estaba enamorada de otra mujer? sé que no recordaba mucho de mi pero para ser sincera me daba algo de miedo sentir eso por alguien de mí mismo sexo, – “no es culpa nuestra que la naturaleza nos haya dotado con preferencias diferentes de las ordinarias; no hay nada más injusto que esas leyes que dictan cierto orden para las relaciones de los sexos; en una sociedad juiciosa se nos permitiría juntarnos con quien quisiéramos, y que se fastidiaran aquellos que no estuvieran de acuerdo”, es interesante que estás palabras vengan de una de las mentes más pervertidas de la historia, así hablaba el infame Marqués de Sade en pro de la atracción sexual entre las personas del mismo sexo – opinó Ampelis.

 Una banda de rock clásico había salido al escenario, la pasarela pronto comenzaría, desde mi lugar podía ver a Luna, hermosa con aquel vestido negro, tomando fotos y comencé a pensar en los sentimientos que ella había despertado en mi interior, debía de ser honesta conmigo misma, Luna era linda y me agradaba su forma de ser, había llegado a sentir por ella más que simple amistad; pero regresé a la noción de que estaba con Ampelis y me sentía muy incómoda hablando con ella de este tema, – en cambio yo sí puedo decir que me gusta Luna, hasta me atrevería a decir que me estoy enamorando, tengo un interés especial en ella, en cambio, viéndote mejor para mí tú solo eres una chica mediocre; pero no solo ella te estaba buscando, ¿lo sientes?, está aquí, cree que es probable que con tantas chicas te encuentres en este lugar, pero no te recuerda, trata de encontrarte pero camina a ciegas, pronto se fastidiará y encontrará a alguien más con quien distraerse. – su actitud había dado un giro, se había convertido de alguien amable a una grosera descarada, sus rojos ojos brillaban, cuando estuve a punto de responderle las luces se apagaron – jajajaja perdona lo de hace un rato, solo estaba jugando contigo, ya sabes, soy muy excéntrica, ahora disfrutemos del espectáculo – la primera parte del desfile había terminado, ahora seguía el show con la banda argentina, pero yo solo podía ver los ojos de Ampelis, que ahora eran de un rojo apagado, del mismo color en que los vi por primera vez. Boros, a quien había encogido para entrar en mi bolso, gruñía pero lo calmé al igual que me tranquilicé a mí misma.

Continúa en el siguiente capítulo

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Relato creado por Sharkgirl para Shark Canal

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