Terror

La procesión de los muertos

Juan se quedó petrificado, recordó que de chico su abuela le decía que durante las noches de las celebraciones del Día de Muertos, se hablaba de la Santa Compaña, este era el nombre que recibía la procesión de las animas que iban y venían durante estas fechas, algunos decían que ver esta procesión era una señal funesta e infernal, por eso antiguamente las personas no salían de noche en esos días.

Turismo

Oxkutzcab, la Huerta de Yucatán

La comunidad de Oxkutzcab, cabecera del municipio del mismo nombre, es conocida como la Huerta de Yucatán, es el más importante centro agrícola del sur del Estado. Se ubica en la Zona Puuc (cordillera de cerros bajos) y en sus fértiles tierras se siembra principalmente cítricos como la naranja, la china, mandarina y toronja, al igual que zapote, aguacate, mango, papaya, mamey, huaya, saramuyo y ciruela.

Leyendas de Yucatán

Leyendas de Yucatán: Oxkutzcab

Oxkutzcab tiene una historia que se remonta a las épocas precolombinas, a la caída del señorío maya de Mayapán, se convirtió en capital de un señorío regional gobernado por la familia de los Tutul Xiu. En 1550 los españoles fundaron la actual población, alrededor de una misión atendida por sacerdotes franciscanos. ¿Pero de dónde se origina el nombre de Oxkutzcab?

Terror

Las sillas del Cementerio General

El Cementerio General de la Ciudad de Mérida está lleno de hermosas y bellas estructuras, al pasar por la Avenida de los Mausoleos podrás encontrar, a lado del Mausoleo de Don Gregorio Torre, una plataforma con dos sillas que tienen la misma apariencia de las características sillas "Tú y Yo" o también llamadas "Confidentes" que se pueden ver en los parques de Mérida y algunos otros de todo Yucatán.

Leyendas de Yucatán

Leyendas de Yucatán: La Esquina del Juglar triste de Izamal

El encomendero de una de las partes era un español alegre, quien organizaba reuniones en su casa. Un día mandó traer desde su país a una doncella -su hija-, mujer rubia, de ojos azules y prestancia en su persona, a quien la gente indígena al verla pasar la llamaban "La Doncella de Oro" pues era la primera mujer que veían con los cabellos rubios y los ojos azules. El pueblo la consideraba la mujer más hermosa y en consecuencia, era pretendida por los pocos mancebos españoles que ahí radicaban.